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Extensiones de aplicaciones en Windows 10, ¿Por qué son tan importantes?

Windows

Y para continuar hablando sobre lo presentado en el Build Tour de Barcelona, hoy traemos las extensiones de aplicaciones, algo esperado por desarrolladores y usuarios, pero también con sus detractores (en este caso, solo usuarios). Una funcionalidad que ya existe en plataformas como iOS y que da mucha versatilidad a las aplicaciones que los desarrolladores pueden crear, ¿Pero que son exactamente y por qué son importantes?

Funcionalidad querida y odiada a partes iguales

Esta nueva característica (ya disponible en las compilaciones (Redstone) de Insider actuales en Microsoft Edge) básicamente funciona de la siguiente forma: Tienes una aplicación X y hay una extensión Z para ampliar su capacidad, descargas la extensión Z y ahora la aplicación es X(+Z). Esta funcionalidad viene a rellenar ese espacio que muchos desarrolladores demandaban, y además, permite que se puedan implementar las expansiones o DLC’s de juegos (como por ejemplo, Blood and Wine de The Witcher 3, en caso de que estuviera en la Windows Store). El ejemplo que más pone Microsoft sobre la mesa es una aplicación de fotografía a la que se le van añadiendo filtros según las extensiones que descarguemos.

El porqué muchos usuarios no están muy contentos con esta llegada, es el hecho de que se pueda cobrar por cosas que, quizás, en anteriodad iban a formar parte de la aplicación completa, y acaben siendo extensiones, algo que puede perjudicar a los usuarios. En los juegos hemos tenido casos de DLC’s presentes en el disco del juego, pero solo se podían desbloquear pagando, y después la descarga era una especie de activador que ni siquiera pesaba más de 1MB.

Apple, en el caso de iOS, lo solucionó obligando a los desarrolladores a crear aplicaciones completas y hacer extensiones solo como complemento, y como comunicación entre aplicaciones (cosa que también es posible en las de Windows). No queda claro como lo solucionará Microsoft o si habrá algún tipo de restricción, aún así, es una herramienta aún en proceso de desarrollo, por lo que en un futuro no muy lejano tendremos más novedades sobre ella.

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Cómo funciona y qué puede aportar, más allá de filtros

Funcionar, como comentábamos anteriormente, lo hace de una forma muy sencilla, simplemente se descarga la extensión desde la Windows Store y se añade automáticamente a la aplicación destinada. Además, como demostró Microsoft en Barcelona, todo el proceso se hace de forma dinámica y la aplicación “madre” puede saber en todo momento si hay complementos o no. Prueba de ello es que, teniendo la aplicación instalada y con la extensión en uso, se puede desinstalar la extensión sin que la aplicación se corrompa o cierre.

Las posibilidades son realmente “infinitas” y una de las aplicaciones más beneficiadas de ello es Microsoft Edge, pero no se queda ahí. Imaginad que una aplicación como Groove lanza una extensión para poder hacer mezclas con tu propia música al puro estilo DJ; o que una aplicación como Wunderlist lanza una extensión para poder comunicar el correo con la aplicación de listas automáticamente.

Lo que no se sabe a ciencia cierta es si cualquier desarrollador puede crear cualquier extensión para cualquier aplicación o no, lo más seguro es que no y se reduzca al desarrollador de la propia aplicación, pero es una herramienta que puede dar mucho juego desde el punto de vista de enriquecer una aplicación o servicio con extensiones que aumenten su uso. Y no nos olvidemos de una cosa, quien puede salir muy beneficiado de esto no es solo Windows 10 PC, si no también Windows 10 Mobile, donde la creatividad de los desarrolladores puede mejorar mucho el panorama de aplicaciones y de su calidad.

¿Qué os parecen la extensiones de aplicaciones? ¿Creéis que pueden aportar buenas ideas a la Tienda?

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Sobre El Autor
Eric Herranz
Eric Herranz
Editor en OneTech y OneWindows. Escribo cosas, hago cosas, y me gustan la música y el cine. Y muchas otras cosas. Ah, y la tecnología, claro. Si no, ¿Qué haría aquí?